domingo, 13 de noviembre de 2011

Hombres (en general)

Aclaraciones especiales: Esta entrada no esta basada en nadie en específico, digamos que es un compendio de actitudes mías y en general las del colectivo que forma el conjunto denominado Ex´s para fines prácticos.

Me he dado cuenta de que mis relaciones siempre han sido una distracción enorme a mis responsabilidades, que siempre he ante puesto el bienestar y los berrinches de mis parejas sobre mi bienestar y mis necesidades. Sobre mi propio placer y beneficio.

Tengo pruebas físicas que revelan esto de una manera sorprendente:

Este es mi historial académico:



Como se puede ver, el primer semestre y el segundo semestre salvo aquella materia de teoría de la arquitectura, donde saque un 6 propinado por un profe al que le decíamos el Pirata Morgan todo iba de maravilla, la razón: estaba soltera.

El tercer semestre empecé a tener novio y todo se vino de picada, sacrificaba mis horas de estudio para estar con el, prefería pasar 30 min más a estar en mi casa haciendo lo que me correspondía. Y como hoy le dije a mi hermano: todo empieza bonito y eso te hace perder el tiempo y cuando termina y que siempre termina igual de feo la tristeza también te hace perder el tiempo.

En cuarto semestre la cosa empeoro, tuve diversas parejas con diversas situaciones sentimentales las cuales absorbieron aun más mi mente, mis energías y mi concentración.

Y aún no viene lo peor:


Como se puede ver reprobé y deje la escuela. Dicen que las calificaciones no hablan de uno y que los números no dicen nada, esas son patrañas para escudarse. Y ya que hoy me acaban de dar una lección muy importante y sin pelos en la lengua para que sonara bonito: "el orden y la disciplina son lo mismo aquí y en China". Soy una persona desordenada y dispersa, probablemente inmadura que no ha querido madurar por mil y un pretextos sentimentales y amorosos. Se acabo. Quiero volver a ser esa persona que sacaba buenas calificaciones que perseguía un sueño personal muy grande, que le tiraba a lo grande. Ya no quiero que ningún hombresito bueno para nada venga y destroce mi corazón por su sentido de inferioridad. Que se encelen de mis victorias, de lo bueno que tengo y que probablemente ellos no.  Mi hermano me esta apoyando mucho, al principio me burlaba de el y le decía que como era ogete, pero me doy cuenta de que así debe de ser. Los números han hablado por si solos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario