miércoles, 9 de mayo de 2012

Confesiones de un artista III


Siempre he querido ser la musa de alguien, inspirar a personas a crear algo basándose en mi o en algún momento de sus vidas que hayan compartido, ya sea por error o por gusto conmigo.  Probablemente tengo aquel complejo de mujer objeto que han tenido otras tantas mujeres y que han padecido y perecido a causa de él. Me encanta complacer a las personas que me rodean, me gusta el confort y la sencillez. Quiero saber que los hombres me desean, no como a un objeto, no por mi belleza, sino por ser yo, pero también muy en el fondo quiero lo anterior.
Quiero ser una musa, no un telón de malos tragos y recuerdos vacíos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario