domingo, 5 de mayo de 2013

Madre

Más allá de ser una ególatra retraída antisocial, de creerme un  pseudo artista, de llenar mi habitación toda la noche con mis sueños rotos, de intentar ser la estudiante estrella y de querer ser la amante perfecta; soy madre.

Con mucho dolor y entendimiento me di cuenta de que la maternidad es una prioridad en mi vida. Bien o mal decidí convertirme en mamá, ingenuamente sin saber todo lo que iba a suceder. No sabía en aquel momento que pronto me convertiría en madre soltera y que tendría que afrontar miles de retos y situaciones yo sola. Así mismo creía que todos tenían la obligación de ayudarme por ser parte de su familia y/o amigos, pero también aprendí que la ayuda no es obligación de nadie y que cada quien te ayuda cuando y como puede y muy a su manera. Esto me hizo aceptarme como la única responsable de sus decisiones y a intentar quitarme ese papel de víctima de las circunstancias que he estado cargando desde que me separé del padre de mi hijo.

Se requiere paciencia, amor, dedicación extrema. A veces hay días muy bonitos, otros días son muy difíciles, pero creo que la meta a alcanzar es que tarde o temprano Julián crezca y sea una mejor persona, sin tantas tonterías en la cabeza y darle lo que a mi difícilmente mis padres, con todas sus broncas,  pudieron darme: Amor.

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