Estoy hecha de agua a final de cuentas, 60% de agua conforma mi cuerpo, el resto son algunos tejidos. Esta es mi existencia, soy un cuerpo 60% agua que se mueve. ¿Qué sentido tiene esto?
Quisiera poder aceptar muchas cosas, pero vivo encerrada atrás de mis propios miedos. He conocido personas, efímeras como la misma existencia, a las cuales he dejado pasar de una u otra forma, siempre encontrando el pretexto perfecto para alejarme. Siempre he querido una amiga, que me acompañe a todos lados, que sea como una hermana, que diga que me quiere, que me abrace, vivo con esa ausencia perpetua. Hay posibles candidatas para llenar el puesto, pero sigo aferrándome a viejas amistades que no me convienen, que nunca me han valorado. Hoy me siento muy sola, soy agua sola. Creo que en la vida tienes que tener algo seguro, no soporto la idea de que haya tantas ausencias. Me aferro a ellas, y no busco una sustitución. Pienso que: si los adultos que desean tener un hijo pero no lo pueden tener por algún motivo, casi siempre biológico, pueden adoptar a un niño. Yo como adulta que no puedo tener un padre, quisiera adoptar uno. O por lo menos tener una figura que llenara ese hueco, que por desgracia no puedo ignorar. Mi padre me abandono cuando yo tenía 11 años. El niega su abandono porque digamos que siempre ha estado en el plano de lo material para mí, siempre ha sido un bulto al cual visitar, un bulto que deposita su cuota mensual de paternidad. Pero solo es un bulto, sentimentalmente dejo un hueco que me ha sido imposible llenar, o simplemente lidiar con el hecho. Me duele, pero la única forma de sacar este dolor es escribiendo. Recuerdo que tuve un novio llamado Marco Polo, el icónico Marco Polo, indiscreto, misterioso y agresivo. Tuve que practicar en mi ser una especie de catarsis en su contra, 40 días de su ausencia. Funciono. Con mi padre llevo 10 años de ausencias y no puedo sacarlo de mi mente. Soy de esas personas que están dañadas por problemas en su infancia. La única manera de reparar el daño está en mis manos, mi padre siempre, hasta el día de su muerte será un bulto.
Hoy tenía muchas ganas de escribir, estuve platicando con mi hermana, quien ni siquiera tiene un bulto, solo tiene una enorme ausencia. Mi madre nos ha dejado jodidos a los 3.

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